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Cómo hacer camas para perros cómodas y fáciles de lavar

Ángeles Bermejo 1 de junio de 2026
Manos ajustando una cama para perros con estampado de cuadros. Un perro salchicha se asoma curiosamente.

Índice

Una cama hecha en casa puede ser más cómoda, económica y fácil de adaptar que muchas opciones prefabricadas. En este artículo explico cómo hacer camas para perros con materiales sencillos, qué medidas tomar, qué diseños funcionan mejor según el tamaño del animal y cómo conseguir que el resultado sea seguro, resistente y fácil de lavar.

Una cama casera funciona cuando combina comodidad, medidas correctas y limpieza sencilla

  • Medidas: añade entre 20 y 30 cm al largo del perro tumbado.
  • Materiales: prioriza tejidos resistentes, rellenos firmes y fundas extraíbles.
  • Opciones rápidas: una sudadera, un cojín reciclado o una caja pueden servir para perros pequeños.
  • Perros grandes: necesitan una base estable y un acolchado que no se deforme con el peso.
  • Seguridad: elimina grapas, astillas, cremalleras sueltas y piezas que pueda morder.

Un bulldog francés prueba una cama para perros hecha a mano, con un cojín azul y un fondo festivo con un árbol de Navidad.

Empieza por el tamaño y la forma de dormir

Yo no elegiría el diseño antes de observar al perro. Algunos duermen hechos un ovillo y aprovechan una cama redonda con bordes, mientras que otros se estiran por completo y necesitan una superficie rectangular bastante más larga.

Mide desde el hocico hasta la base de la cola cuando esté tumbado y añade 20 o 30 cm. Para el ancho, mide la distancia entre los puntos más anchos de su cuerpo y suma al menos 15 o 20 cm. Si suele dormir encogido, puedes usar una medida algo menor, pero debe poder girarse sin quedar atrapado contra los bordes.

Tipo de perro Medida orientativa Diseño recomendable
Pequeño 50 x 40 cm Cojín, sudadera o cesta acolchada
Mediano 75 x 55 cm Colchoneta con funda lavable
Grande 100 x 75 cm o más Base de madera y colchón grueso

Estas cifras son un punto de partida, no una norma rígida. En mi experiencia, el error más habitual es hacer una cama demasiado pequeña porque se calcula solo el cuerpo del perro y no el espacio que necesita para cambiar de postura.

Tres ideas de manualidades según el tiempo y los materiales

Una cama con sudadera para perros pequeños

Es la opción más sencilla y aprovecha una prenda que conserve el olor familiar. Necesitas una sudadera, relleno de cojín, hilo fuerte y una aguja gruesa. Introduce el relleno por el cuello y las mangas, cose las aberturas y une los extremos de las mangas alrededor del cuerpo central para formar un borde mullido.

El resultado es cálido y agradable para animales pequeños, pero no lo recomiendo para perros que muerden la tela. Una sudadera puede quedar plana con bastante rapidez, así que conviene añadir una base de espuma de 3 a 5 cm debajo si el animal pesa más de unos pocos kilos.

Una colchoneta con funda extraíble

Para mí, es la alternativa más equilibrada. Corta dos piezas de tela resistente, como loneta o algodón grueso, dejando 2 cm de margen de costura. Cose tres lados, introduce una plancha de espuma o fibra compacta y cierra el cuarto lado con velcro ancho o una cremallera protegida.

La funda extraíble marca una diferencia enorme. Permite retirar pelos y manchas sin tener que lavar todo el relleno, algo especialmente útil durante la muda o si el perro vuelve mojado de la calle.

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Una cama elevada con madera reciclada

Una caja de madera robusta o varios listones pueden convertirse en una base elevada para perros medianos y grandes. Hay que lijar todos los cantos, retirar clavos y aplicar un acabado al agua que no desprenda olor fuerte. Encima se coloca un colchón de espuma y una funda impermeable o lavable.

La elevación mejora la ventilación y mantiene el colchón separado del suelo frío, pero solo funciona si la estructura queda completamente estable. Yo evitaría los palés de procedencia desconocida, porque pueden tener astillas, humedad o tratamientos que no son adecuados para el contacto habitual con el animal.

Cómo construir una colchoneta resistente paso a paso

Este modelo requiere algo más de trabajo, pero se adapta a casi cualquier tamaño y se puede reparar con facilidad. El coste suele quedar entre 10 y 25 euros, dependiendo de si reutilizas el relleno y la tela.

  1. Toma las medidas. Marca el largo y el ancho finales sobre la tela y añade 2 cm por cada lado para las costuras.
  2. Corta dos piezas iguales. La pieza inferior puede ser de lona o tejido antideslizante para que la cama no se desplace.
  3. Une los bordes. Coloca las caras buenas hacia dentro y cose tres lados con puntada recta reforzada.
  4. Prepara el relleno. Usa espuma firme, fibra siliconada o una manta doblada. Para perros mayores, es preferible una base que no se hunda por completo.
  5. Instala el cierre. Una cremallera amplia facilita el lavado, mientras que el velcro resulta más fácil para quien no tiene máquina de coser.
  6. Revisa las costuras. Tira suavemente de cada unión y comprueba que no queden hilos largos ni esquinas que el perro pueda arrancar.

La espuma de memoria puede resultar cómoda, pero no es imprescindible. Muchas veces una combinación de espuma firme y una capa superior de fibra ofrece un resultado más práctico, económico y fácil de sustituir.

Qué materiales conviene usar y cuáles evitar

La tela debe resistir uñas, lavados frecuentes y algo de humedad. La loneta, el algodón grueso y algunos tejidos de tapicería funcionan bien, siempre que no se deshilachen con facilidad. Para la parte inferior, una tela antideslizante o una alfombrilla fina evita que la cama viaje por el suelo cada vez que el perro se levanta.

En el relleno, la mejor elección depende del animal. Un perro joven y ligero puede estar cómodo con fibra hueca, mientras que uno mayor o con molestias articulares suele necesitar un soporte más estable. El relleno suelto es cómodo, pero tiende a formar bultos; la espuma mantiene mejor la superficie, aunque debe quedar protegida por una funda resistente.

  • Cartón: sirve para una solución provisional y seca, pero no soporta mordiscos ni humedad.
  • Neumáticos: pueden reutilizarse, pero deben lavarse, airearse y cubrirse por completo para evitar olor y contacto directo con la goma.
  • Madera: ofrece resistencia, siempre que esté bien lijada y sin tornillos sobresalientes.
  • Plásticos rígidos: son fáciles de limpiar, aunque necesitan un colchón que elimine los bordes duros.
  • Relleno de almohadas viejas: resulta económico, pero conviene repartirlo en compartimentos para que no se desplace.

No usaría espuma rota, telas con fibras sueltas ni materiales con olor químico intenso. Si el perro tiende a destruir sus juguetes, la cama debe tener costuras interiores reforzadas y ningún cordón accesible.

Los detalles que hacen que la cama dure

Una cama bonita que no se puede lavar acaba siendo poco práctica. Antes de cerrarla, comprueba que la funda cabe en la lavadora y que el relleno puede secarse completamente. Una funda húmeda favorece los malos olores y puede estropearse en pocos días.

Yo retiraría el pelo con un cepillo o aspirador antes del lavado, porque al mojarse se apelmaza y puede obstruir el desagüe. Lava la funda según el tejido, con detergente suave y sin exceso de perfume, y deja secar el interior por completo antes de volver a montarlo.

También conviene revisar la cama una vez por semana. Busca costuras abiertas, espuma expuesta o piezas sueltas. Si el perro la lame, la rasga o intenta comerse el relleno, deja de usarla hasta reparar el daño. Una cama casera es una manualidad, pero debe cumplir los mismos mínimos de seguridad que cualquier producto para mascotas.

Una elección sencilla para cada hogar

Para un perro pequeño y tranquilo, empezaría con una sudadera o una cesta acolchada. Para la mayoría de los hogares, la colchoneta con funda extraíble ofrece el mejor equilibrio entre coste, comodidad y mantenimiento. En perros grandes, pesados o con movilidad reducida, invertiría más tiempo en la base y en un colchón firme que en los detalles decorativos.

La personalización puede ser muy bonita, pero la prioridad sigue siendo que el perro pueda tumbarse, girarse y levantarse sin esfuerzo. Con buenas medidas, materiales lavables y una revisión periódica, una cama hecha a mano puede convertirse en un rincón cómodo, duradero y perfectamente integrado en la decoración de casa.

Preguntas frecuentes

Mide al perro tumbado desde el hocico hasta la base de la cola y añade entre 20 y 30 cm. Para el ancho, suma al menos 15 o 20 cm a la medida de su cuerpo. Como referencia, una cama pequeña puede medir 50 x 40 cm, una mediana 75 x 55 cm y una grande 100 x 75 cm o más.

Lo más adecuado es una base estable con un colchón de espuma firme y grueso, protegido por una funda lavable o impermeable. El relleno no debe hundirse por completo con el peso del animal. Una base de madera reciclada puede servir si está bien lijada, sin clavos ni tornillos sobresalientes, y queda completamente estable.

Corta dos piezas de tela resistente, como loneta o algodón grueso, dejando 2 cm de margen de costura. Cose tres lados, introduce espuma firme, fibra compacta o una manta doblada y cierra el último lado con velcro ancho o una cremallera protegida. La parte inferior puede ser de tela antideslizante para evitar que la cama se desplace.

No uses espuma rota, telas con fibras sueltas ni materiales con olor químico intenso. También debes eliminar grapas, astillas, clavos, cremalleras sueltas y cordones accesibles. El cartón solo funciona como solución provisional seca, mientras que la madera debe lijarse por completo y los neumáticos deben lavarse, airearse y cubrirse.

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Autor Ángeles Bermejo
Ángeles Bermejo
Soy Ángeles Bermejo y llevo 7 años dedicada a explorar y compartir mi pasión por el diseño, las manualidades y la decoración creativa. Mi interés por transformar espacios y crear objetos únicos surgió de una curiosidad innata por cómo los detalles pueden cambiar la atmósfera de un lugar y la satisfacción que se obtiene al materializar una idea. A lo largo de estos años, he aprendido a investigar a fondo, contrastar información y simplificar conceptos complejos para que cualquiera pueda sentirse inspirado y capacitado para emprender sus propios proyectos. Mi objetivo es ofrecer contenido útil, preciso y fácil de entender, manteniéndome siempre al día con las últimas tendencias y técnicas para que kashakydex.es sea tu fuente de inspiración confiable.

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